Miles de estudiantes y trabajadores de edificios oficiales fueron evacuados este jueves 17 de septiembre de 2026 en las provincias polacas de Lublin y Subcarpacia, después de que las autoridades emitieran una alerta por posibles ataques aéreos vinculados con una ofensiva rusa con drones en el oeste de Ucrania, a pocos kilómetros de la frontera con Polonia.
El Centro de Seguridad del Gobierno de Polonia (RCB) envió mensajes a los habitantes de las zonas orientales para pedirles que buscaran un lugar seguro y siguieran las instrucciones de los servicios de emergencia. También se activaron sirenas en Lublin y Rzeszów, mientras la Fuerza Aérea polaca desplegó aviones de combate como medida preventiva.
La alerta se produjo luego de que se reportaran ataques rusos contra objetivos en el oeste de Ucrania, cerca del paso fronterizo de Dorohusk-Yahodyn. Autoridades polacas señalaron que uno de los impactos ocurrió aproximadamente a cuatro kilómetros de la frontera, aunque no se registró una violación del espacio aéreo de Polonia.
En Lublin, alrededor de 500 alumnos de una escuela primaria fueron trasladados a un refugio ubicado en el sótano del inmueble. Otro centro educativo evacuó a unas 900 personas entre estudiantes y personal, mientras que una tercera escuela puso a salvo a aproximadamente 450 alumnos.
En Rzeszów, algunas escuelas y oficinas públicas también trasladaron a sus ocupantes a espacios considerados más seguros. Las autoridades locales difundieron instrucciones para mantener la calma y atender únicamente los avisos oficiales.
Los aeropuertos civiles de Lublin y Rzeszów suspendieron temporalmente sus operaciones para facilitar las maniobras de la aviación militar. Además, se reforzó la vigilancia en las zonas cercanas a la frontera y se mantuvieron preparados los sistemas de defensa aérea y respuesta rápida.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, describió la ofensiva contra el oeste de Ucrania como masiva y extremadamente brutal. También señaló que se produjo una fuerte explosión cerca de Yahodyn, en las inmediaciones de Dorohusk, donde previamente se habían registrado incidentes contra una gasolinera y un tren.
El viceministro de Defensa, Cezary Tomczyk, explicó que el mando militar autorizó el derribo de cualquier dron o misil que cruzara la frontera polaca. La medida, indicó, permitía a los pilotos actuar sin esperar una confirmación adicional del comandante operativo si el objeto era detectado dentro de su alcance.
La alerta fue levantada después de aproximadamente una hora, una vez que las autoridades determinaron que no existía una amenaza directa sobre territorio polaco. Sin embargo, el episodio volvió a evidenciar la proximidad de la guerra en Ucrania a la frontera de un país miembro de la OTAN.

