Ana Carmen Sosa Cravioto, hija del exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Gerardo Sosa Castelán, fue detenida el 27 de agosto en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, en Mendoza, Argentina, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Chile. La captura ocurrió luego de que su pasaporte activara una alerta roja de Interpol solicitada por autoridades mexicanas.
La empresaria mexicana es investigada por su presunta relación con una causa penal iniciada en México por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El expediente también involucra a su padre y está relacionado con operaciones financieras por 58.2 millones de pesos.
Tras su arresto, Sosa Cravioto fue trasladada inicialmente a una unidad penitenciaria de Mendoza. Posteriormente, su defensa consiguió que continuara el procedimiento bajo prisión domiciliaria y con monitoreo electrónico, mientras las autoridades argentinas analizan la solicitud de extradición hacia México.
La orden de aprehensión en su contra se remonta a 2020, cuando la Fiscalía General de la República investigó una presunta estructura financiera vinculada con el llamado Grupo Universidad. En ese proceso también fue señalada su hermana, Adriana Sosa Cravioto.
Gerardo Sosa Castelán enfrenta la causa penal 263/2020 por presunta delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. En septiembre de 2024 se decretó su sobreseimiento, pero esa determinación fue revocada el 27 de marzo de 2025; actualmente permanece en libertad bajo medidas cautelares y con brazalete electrónico.
El proceso de extradición continúa
La detención en Mendoza no implica por sí misma una resolución sobre la responsabilidad penal de Ana Carmen Sosa Cravioto. El siguiente paso será el desarrollo del procedimiento de extradición ante las autoridades argentinas, que deberán determinar si procede su entrega a México.

