El presidente del Partido Sonorense, Alí Camacho Villegas, denunció públicamente una presunta amenaza de muerte que habría recibido el 26 de septiembre en Hermosillo, Sonora, y afirmó que el mensaje estaría relacionado con intentos de desestabilizar y tomar el control de la organización política.
Camacho Villegas señaló que el mensaje le fue transmitido a través de Cristóbal Navarro Amaya y que presuntamente le exigía abandonar la dirigencia partidista. Según su versión, la advertencia fue: “O renuncio a la presidencia del partido o atentan contra mi vida”, además de la expresión “o le damos plata o le damos plomo”.
El dirigente afirmó que cuenta con testigos de lo ocurrido y sostuvo que la amenaza se produjo después de varios intentos que calificó como ilegales para desestabilizar al Partido Sonorense y asumir el control del instituto político.
En su pronunciamiento, Camacho Villegas responsabilizó públicamente a Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México, conocido como “El Maloro”. El señalamiento forma parte de la denuncia del presidente partidista y deberá ser esclarecido por las autoridades correspondientes; hasta el momento, no existe una determinación pública que establezca responsabilidad penal.
Camacho Villegas anunció que presentará una denuncia penal contra quienes resulten responsables y solicitó que el caso sea atendido por las autoridades de seguridad. También pidió al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, que la situación sea revisada en la mesa de seguridad y que se le otorguen medidas de protección para él y su familia.
El dirigente sostuvo que una amenaza contra su vida y la de sus familiares no puede ser ignorada por motivos políticos. “Hago directamente responsable a Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, El Maloro, de cualquier cosa que me pase a mí o a mi familia”, afirmó.
La denuncia ocurre en medio de una disputa interna en el Partido Sonorense por decisiones de su dirigencia y por la incorporación de Natalia Rivera Grijalva como secretaria general. Integrantes de varios comités municipales han cuestionado ese proceso, aunque también han rechazado públicamente que personas externas al partido hayan instigado sus inconformidades.
El caso permanece sujeto a la presentación formal de la denuncia y a las investigaciones que, en su caso, determinen las autoridades. Mientras tanto, la dirigencia del Partido Sonorense mantiene su exigencia de protección y esclarecimiento de los hechos.

