El senador sin partido Enrique Inzunza Cázarez defendió la iniciativa de reforma constitucional que busca exigir nacionalidad mexicana única a quienes aspiren a la Presidencia de la República o a una gubernatura, al advertir sobre presuntos intentos de injerencia de Estados Unidos en la política mexicana.
En un mensaje difundido el 29 de septiembre de 2026, el legislador sostuvo que América Latina y, particularmente, México enfrentan una estrategia de intervención extranjera que tendría como uno de sus argumentos la lucha contra las drogas.
Inzunza afirmó que la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum busca garantizar que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos del país mantengan una lealtad inequívoca hacia la Constitución y el pueblo de México.
Hay una estrategia desde varios frentes. Uno de ellos es enarbolar la supuesta lucha contra las drogas para intervenir en la política interna de los países, algo que viene ocurriendo desde los años 80 y hoy se relanza como mecanismo intervencionista.
El senador también acusó a sectores de la derecha internacional de intentar deslegitimar a los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación, encabezados anteriormente por Andrés Manuel López Obrador y actualmente por Claudia Sheinbaum.
La reforma establece que las personas que aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana. La propuesta ya fue aprobada en la Cámara de Diputados y se encuentra en proceso de discusión en el Senado.
La iniciativa ha generado críticas de partidos de oposición y organizaciones vinculadas con comunidades migrantes, cuyos representantes consideran que podría restringir los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad.
La postura de Inzunza ocurre mientras el Senado analiza la reforma constitucional y el oficialismo busca reunir los votos necesarios para su aprobación. El legislador dejó la bancada de Morena y se mantiene como senador sin partido, pero ha expresado su respaldo a las iniciativas promovidas por la presidenta Sheinbaum.
El senador sinaloense también ha sido señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que él ha rechazado y que forman parte del contexto político en el que se discute la reforma.

