El Departamento del Tesoro de Estados Unidos propuso este viernes 28 de agosto de 2026 retirar a Banque Misr UAE, filial del banco estatal egipcio Banque Misr en Emiratos Árabes Unidos, el acceso corresponsal a instituciones financieras estadounidenses por presuntas operaciones vinculadas con Irán.
La medida limitaría la posibilidad de que la filial utilice el dólar y participe en transacciones canalizadas a través del sistema financiero de Estados Unidos. El procedimiento todavía requiere avanzar conforme a las reglas aplicables antes de convertirse en una restricción definitiva.
Washington sostiene que Banque Misr UAE habría facilitado intercambios financieros relacionados con Irán. La decisión forma parte de una nueva campaña estadounidense para presionar a gobiernos, bancos y empresas que mantengan vínculos económicos con Teherán.
Alcance de la medida
La propuesta se enfoca en el acceso de la filial emiratí a bancos corresponsales estadounidenses, un mecanismo utilizado para realizar pagos internacionales y liquidar operaciones en dólares. En la práctica, una eventual aprobación elevaría las dificultades para procesar transacciones vinculadas con esa entidad.
Banque Misr es el segundo banco más grande de Egipto y una institución estatal. La acción contra su filial ocurre mientras Estados Unidos amplía las sanciones relacionadas con Irán hacia sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo.
Mayor presión económica sobre Irán
El anuncio representa una de las primeras medidas concretas adoptadas después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtiera que Washington buscaría aislar económicamente a Irán y responsabilizaría a quienes facilitaran sus operaciones financieras.
La estrategia estadounidense busca reducir los canales que permiten a Irán mover recursos en el exterior. Como parte de la misma ofensiva, las autoridades también anunciaron acciones contra una persona relacionada con la sucursal de Bank Melli en Dubái y contra una entidad con sede en Hong Kong.
Irán ha rechazado las nuevas medidas y ha pedido a otros países que no se sumen a las sanciones. La disputa mantiene bajo presión las relaciones financieras internacionales y podría afectar a bancos que operan como intermediarios entre empresas de la región.

