El huracán Polo tocó tierra durante la madrugada del martes 29 de septiembre al sur de Las Barrancas, en Baja California Sur, luego de golpear comunidades costeras de Comondú con vientos peligrosos, fuerte oleaje e inundaciones. El ciclón llegó a la península como huracán categoría 2, con vientos máximos sostenidos de aproximadamente 175 kilómetros por hora.
Desde el lunes 28 de septiembre, las autoridades mantuvieron operativos de evacuación y resguardo en los municipios de Comondú, Mulegé y Loreto, donde varias localidades se encuentran prácticamente al nivel del mar y enfrentaron riesgo por la marea de tormenta, las lluvias torrenciales y las rachas de viento.
El mar inundó Puerto San Carlos
En Puerto San Carlos, el oleaje superó el bordo de contención reforzado previamente con tierra y arena, lo que permitió el ingreso del mar a la comunidad pesquera. El alcalde de Comondú, Roberto Pantoja Castro, confirmó la inundación y el despliegue de corporaciones de seguridad y auxilio para continuar con las evacuaciones.
Alrededor de 30 personas, entre ellas menores de edad, fueron trasladadas desde un albergue de Puerto San Carlos hacia otro refugio en Ciudad Constitución con apoyo de la Guardia Nacional, con el objetivo de alejarlas de la zona de mayor riesgo.
Más de 500 personas fueron llevadas a refugios
Las autoridades estatales consideraron la apertura de cerca de un centenar de refugios temporales, principalmente en Comondú, Mulegé y Loreto. Hasta las 20:00 horas del lunes se reportaban 544 personas refugiadas.
En Mulegé, la presidenta municipal Edith Aguilar Villavicencio informó daños en Punta Abreojos y otras comunidades de la región Pacífico Norte, donde se distribuyeron víveres y se habilitaron espacios de resguardo para la población.
La emergencia también incluyó un incendio en una zona de palmar en Heroica Mulegé. El fuego avanzó hacia áreas cercanas a viviendas, pero finalmente fue controlado mediante un operativo adicional.
Persisten lluvias e inundaciones
Antes de tocar tierra, Polo mantenía vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y rachas de hasta 220 kilómetros por hora. El pronóstico contemplaba lluvias torrenciales de entre 150 y 250 milímetros en el centro de Baja California Sur, además de oleaje de ocho a 10 metros y una marea de tormenta de hasta 2.5 metros.
El ciclón avanzó hacia el noreste y, tras cruzar la península, se dirigió al golfo de California y posteriormente hacia Sonora. Los puertos de Baja California Sur permanecieron cerrados y las autoridades mantuvieron vigilancia en las zonas de playa y en las comunidades costeras.
Al cierre del reporte estatal no se informaban pérdidas de vidas. Las autoridades mantuvieron los operativos de emergencia y solicitaron a la población seguir las indicaciones de Protección Civil, evitar traslados innecesarios y permanecer en los refugios o domicilios seguros mientras continuaban las lluvias.

