El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, inició conversaciones para evaluar un aumento de la financiación destinada a las 211 federaciones miembro, después de recibir una petición respaldada por la UEFA, la Concacaf, la Conmebol, la AFC, la CAF y la OFC.
Infantino instruyó al secretario general de la FIFA para recopilar las propuestas y preparar una evaluación integrada que será presentada al Consejo de la organización durante su reunión del 15 de octubre de 2026. El proceso estará sujeto a mecanismos transparentes, auditables y a una aplicación considerada justa y responsable.
La solicitud plantea que las 211 asociaciones reciban al menos 10 millones de dólares cada una durante el ciclo 2027-2030. El reparto representaría aproximadamente 2 mil 100 millones de dólares destinados a infraestructura y desarrollo del fútbol.
La propuesta fue impulsada inicialmente por la UEFA y la Concacaf, cuyos presidentes, Aleksander Ceferin y Victor Montagliani, solicitaron revisar las reservas financieras de la FIFA. Posteriormente, las demás confederaciones también formularon planteamientos para aumentar los recursos disponibles para sus asociaciones miembro.
Las confederaciones estiman que la FIFA cerrará el ciclo 2023-2026 con reservas cercanas a 6 mil millones de dólares. Con base en esa proyección, consideran viable una liberación adicional de recursos sin comprometer la estabilidad financiera de la institución.
Sin embargo, Infantino aclaró que ninguna cifra preliminar puede considerarse todavía un compromiso aprobado. La decisión final dependerá de la evaluación de las propuestas y del proceso formal de gobernanza de la FIFA.
El presidente de la FIFA también defendió su propuesta, posteriormente retirada, de crear una filial comercial para gestionar el Mundial y otros eventos de la organización. El aumento de la financiación y el modelo de gestión comercial forman parte del debate sobre el futuro financiero del organismo rector del fútbol mundial.

