Douglas Stewart Carter, de 71 años, fue liberado bajo fianza el lunes 28 de septiembre de 2026, después de pasar alrededor de 41 años bajo custodia por una condena de asesinato que será revisada en un nuevo juicio en Utah, Estados Unidos. La decisión ocurrió luego de que un análisis de ADN excluyera a Carter como posible coincidencia en material hallado en la escena del crimen.
Un juez del condado de Utah ordenó su liberación mientras espera el nuevo proceso, aunque deberá utilizar un monitor GPS. La familia de Eva Olesen, la mujer asesinada en 1985, se opuso a que Carter saliera de prisión.
Carter fue condenado a muerte en 1985 por el asesinato de Olesen, tía del entonces jefe de la Policía de Provo. Tras un segundo juicio celebrado en 1992, recibió nuevamente una sentencia capital.
El análisis de ADN recibido por las autoridades el 22 de septiembre no identificó a Carter como posible fuente de sangre localizada en una perilla ni del material genético recuperado del mango de un cuchillo utilizado en el ataque. Sin embargo, el resultado no determina por sí mismo quién cometió el asesinato.
La condena original se basó en una confesión firmada por Carter y en el testimonio de dos personas que afirmaron que él había presumido haber cometido el crimen. Carter ha sostenido que la confesión fue obtenida bajo presión policial, mientras que ambos testigos cuestionaron posteriormente la versión que ofrecieron durante el juicio.
La Corte Suprema de Utah ordenó un nuevo juicio en 2025 después de señalar irregularidades graves en la actuación de investigadores y fiscales. La decisión permitió reabrir el caso y revisar las pruebas que llevaron a la condena.
La Fiscalía mantiene la acusación por el asesinato de Olesen, pero dejó de solicitar la pena de muerte tras conocer los nuevos resultados genéticos. Carter permanecerá sujeto a las condiciones judiciales mientras avanza el proceso.

