Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Libro de la UNAM documenta el papel de las mujeres en la Guerra Cristera

Una investigación histórica documenta la participación de las mujeres durante la Guerra Cristera, conflicto religioso que comenzó en 1926 y se extendió hasta 1937. El estudio, realizado por el historiador Gibrán Monterrubio García, revisa casos registrados en Jalisco y muestra que las mujeres desempeñaron funciones de espionaje, logística, abastecimiento, cuidado y hospedaje.

El trabajo fue publicado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México bajo el título Enemigas de Estado. Mujeres cristeras acusadas de atentar contra la seguridad nacional en Jalisco. La obra analiza expedientes judiciales, confidenciales, penitenciarios y eclesiásticos relacionados con mujeres católicas perseguidas durante el conflicto.

Espionaje y labores clandestinas

Entre los hallazgos se encuentran testimonios sobre mujeres que transportaban información militar y estratégica entre distintos puntos. Algunas no sabían leer ni escribir y, según los expedientes revisados, fueron utilizadas para trasladar mensajes porque podían pasar inadvertidas.

También se documenta que las brigadas femeninas Santa Juana de Arco diseñaban atuendos especiales para ocultar y transportar hasta 500 cartuchos. Estas tareas formaban parte de una red de apoyo que permitía mantener la comunicación y el abastecimiento de los grupos cristeros.

Sin embargo, la investigación advierte que no todas las mujeres acusadas de colaborar con el movimiento participaron de manera voluntaria. Algunos casos corresponden a familiares o vecinas de grupos cristeros que fueron involucradas por su entorno, mientras que otras fueron obligadas a realizar labores de espionaje.

Violencia contra mujeres religiosas

El estudio también aborda la violencia ejercida contra mujeres, especialmente religiosas, en conventos intervenidos o expropiados. Los expedientes analizados describen abusos y agresiones físicas, así como casos de violencia sexual contra religiosas durante el conflicto.

Además, se examina el papel de conventos, hospitales y sanatorios como espacios de refugio y apoyo para combatientes. Algunas monjas ocultaban soldados, proporcionaban hospedaje o participaban en acciones clandestinas vinculadas con la resistencia cristera.

La investigación identifica cuatro delitos principales por los que fueron acusadas las mujeres: rebelión, sedición, conspiración y espionaje. Entre los casos estudiados también aparece el de la Madre Conchita, señalada por su presunta participación en el asesinato de Álvaro Obregón.

A cien años del inicio de la Guerra Cristera, el trabajo busca ampliar la comprensión del conflicto al colocar a las mujeres en el centro del análisis histórico. Sus experiencias muestran que su participación no se limitó al combate, sino que incluyó actividades estratégicas y también formas de resistencia impuestas por las circunstancias.