Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

México registra 135 muertes por causas tratables por cada 100 mil habitantes

México registró 135 muertes por cada 100 mil habitantes asociadas con causas tratables, según la tercera edición del Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. La cifra supera el promedio regional de 130 y el de los países de la OCDE, de 57.

El indicador mide fallecimientos que podrían evitarse mediante atención médica oportuna y efectiva. En el caso de México, la tasa fue mayor que la reportada para Brasil, Argentina, Colombia y Perú, y prácticamente duplicó la de Chile.

También aumentan las muertes por causas prevenibles

El informe también reportó 176 muertes prevenibles por cada 100 mil habitantes en México. El promedio de América Latina y el Caribe fue de 167, mientras que los países integrantes de la OCDE registraron 105.

Las muertes prevenibles son aquellas que pueden reducirse mediante acciones de salud pública, prevención y atención primaria. Ambos indicadores reflejan las brechas existentes en el acceso, la calidad de los servicios y la protección financiera de los pacientes.

Enfermedades cardiovasculares concentran la mayor proporción

Las cardiopatías concentraron 63% de las muertes registradas en México, mientras que las enfermedades cerebrovasculares representaron 15%. El reporte subrayó que las enfermedades crónicas continúan ejerciendo una presión importante sobre los sistemas de salud.

La prevalencia de diabetes también se ubicó entre las más altas de la región. En México superó 16%, frente a un promedio de 11% en los 33 países latinoamericanos y caribeños analizados y de 8% entre los países de la OCDE.

Persisten brechas en calidad y seguridad del paciente

El documento señaló que México cuenta con un sistema voluntario para reportar eventos adversos y errores médicos. Además, los reportes de incidentes de seguridad del paciente son parciales, lo que limita la capacidad de identificar fallas, prevenirlas y mejorar la atención.

Entre las principales barreras para aplicar guías clínicas de alta calidad se encuentran los recursos y la infraestructura limitados, la resistencia a modificar prácticas médicas y la difusión insuficiente de las recomendaciones.

El informe, que compara principalmente datos de 2024, plantea la necesidad de fortalecer la calidad de la atención, reducir las desigualdades y construir sistemas de salud más eficaces, equitativos y sostenibles.