La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México inició el 23 de septiembre trabajos de poda estratégica y manejo del arbolado en la Tercera Sección de Tlatelolco, alcaldía Cuauhtémoc, después de realizar un censo forestal para identificar las condiciones físicas y sanitarias de los ejemplares, así como posibles riesgos.
El diagnóstico permitió determinar las intervenciones necesarias para cada árbol. Las acciones contemplan labores de poda y, en los casos que cuentan con justificación técnica, el derribo de ejemplares.
Trabajos sustentados en dictámenes individuales
La Sedema informó que las intervenciones se realizan de manera programada y con base en dictámenes técnicos individuales. En estos documentos se establece el tratamiento correspondiente para cada árbol, de acuerdo con sus condiciones particulares.
Los trabajos se llevan a cabo conforme a los criterios de la Norma Ambiental NADF-001-RNAT-2015, que establece especificaciones técnicas para la poda, el derribo, el trasplante y la restitución de árboles en la Ciudad de México.
La dependencia señaló que los dictámenes técnicos que sustentan las intervenciones pueden consultarse públicamente como parte de las acciones de transparencia y acceso a la información ambiental.
El programa también contempla huertos y jardines para polinizadores
Las acciones forman parte de la estrategia “Tlatelolco, mi amor”, con la que el gobierno capitalino busca fortalecer el cuidado y la recuperación ambiental de esta zona de la alcaldía Cuauhtémoc.
Además del manejo del arbolado, el programa contempla el fortalecimiento de huertos urbanos, la creación de jardines para polinizadores y actividades de cultura ambiental para promover la participación comunitaria y el aprovechamiento de las áreas verdes.
Una vez concluidas las labores de poda y derribo, la Sedema prevé realizar la restitución correspondiente del arbolado, con prioridad para especies nativas y adecuadas a las condiciones ambientales y urbanas de la capital.
De acuerdo con la dependencia, el objetivo es contar con árboles más sanos, seguros y resilientes, además de contribuir a la biodiversidad urbana, fortalecer los servicios ecosistémicos y mejorar la calidad de vida de los habitantes de Tlatelolco.

