Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Sugar Island llega a México con una historia sobre memoria, racialidad y desigualdad

La película Sugar Island, dirigida por la cineasta dominicana Johanné Gómez Terrero, llega este viernes 28 de agosto de 2026 a la Cineteca Nacional y a distintos espacios del circuito cultural independiente en México. El largometraje, producido entre República Dominicana y España en 2024, tiene una duración de 91 minutos.

La historia sigue a Makenya, una adolescente que enfrenta un embarazo no deseado y una adultez repentina mientras vive con su madre y su abuelo en un batey, comunidad dominico-haitiana vinculada con el trabajo de la caña de azúcar.

El estreno resulta relevante porque la cinta conecta la experiencia personal de su protagonista con temas históricos y sociales como la racialidad, la colonización, la desigualdad, la identidad dominico-haitiana y la permanencia de estructuras de poder en el Caribe.

Una adolescente frente a la herencia familiar

Makenya abandona la vida cotidiana de una joven de su edad al quedar embarazada. En busca de independencia, comienza a trabajar en una feria del pueblo vendiendo algodones de azúcar, pero pronto descubre que el empleo no garantiza la libertad que esperaba.

Su entorno familiar también forma parte del conflicto. La madre participa como servidora de misterio dentro de las 21 Divisiones, una expresión de la religiosidad afrodominicana, mientras que el abuelo defiende el derecho de los trabajadores cañeros a recibir pensiones.

La situación de la familia se complica ante la amenaza de desplazamiento y falta de compensación relacionada con la industria azucarera. A partir de esta realidad, Makenya se acerca a las protestas de los trabajadores y comienza a involucrarse en una dimensión de activismo social.

Memoria, plantación e identidad caribeña

Gómez Terrero desarrolló la película como un cruce entre la historia de una joven y la huella que dejó el sistema de plantación en la región. La directora ha explicado que el proyecto surgió de su interés por el embarazo adolescente y por la manera en que ciertas condiciones familiares y sociales pueden repetirse entre generaciones.

La realizadora también relaciona el pasado azucarero del Caribe con otras formas de explotación económica. En esa lectura, las comunidades vinculadas con la caña aparecen como espacios marcados por la extracción de recursos, la desigualdad y la lucha por el reconocimiento de sus derechos.

El título hace referencia a la expresión utilizada históricamente para nombrar a las islas productoras de azúcar bajo dominio inglés. La película plantea así un diálogo entre pasado y presente para mostrar cómo los patrones de poder continúan influyendo en la vida de las comunidades caribeñas.

Funciones en México

En la Cineteca Nacional de las Artes, Sugar Island se exhibe desde el 28 de agosto en la Sala 3, con funciones programadas durante varios días. También forma parte de la programación de espacios vinculados con la Filmoteca de la UNAM en la Ciudad de México.

Después de recorrer durante dos años distintos festivales internacionales, la película abre en México una etapa de exhibición que acerca al público una propuesta de cine dominicano centrada en la memoria, la identidad afrocaribeña y las consecuencias sociales de la desigualdad.